En un mundo cada vez más interconectado y exigente en materia de responsabilidad corporativa, las empresas tienen un rol clave en la protección de los Derechos Humanos. No se trata solo de mitigar riesgos reputacionales, sino de actuar con ética, transparencia y compromiso.
Aún hoy, muchas compañías —grandes y pequeñas, locales o globales— siguen sin cumplir estándares mínimos en esta materia.
❗¿Qué se les pide a las empresas, hoy?
Las expectativas no son opcionales ni utópicas. Existen principios claros —como los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de la ONU— que marcan el camino.
Esto es lo mínimo:
✅ 1. Aplicar debida diligencia en derechos humanos
Evaluar, prevenir, mitigar y remediar los impactos negativos a lo largo de toda la cadena de valor.
✅ 2. Establecer mecanismos de quejas y reparación
Accesibles, confiables y eficaces para trabajadores, comunidades y partes afectadas.
✅ 3. Involucrar a grupos vulnerables
No solo consultar: incluir activamente a quienes históricamente han sido excluidos de los procesos empresariales.
✅ 4. Reportar el impacto social
No basta con informes de sostenibilidad genéricos: se requiere información concreta sobre riesgos, impactos y acciones correctivas.
✅ 5. Asumir responsabilidad real
No se trata de cumplir con la ley únicamente. Se trata de actuar con integridad ante cualquier vulneración, incluso cuando no sea ilegal.
🌎 ¿Por qué es urgente?
Los datos son claros:
En América Latina, el 60% de las empresas no tiene políticas activas de derechos humanos.
En Estados Unidos, casi la mitad de las grandes empresas no aplica debida diligencia.
En Europa, solo el 16% de las compañías cumple con procesos completos de evaluación de riesgos en DDHH.
Esto no es sostenible. No es justo. Y, sobre todo, es evitable.
💬 Un llamado a la acción
Si lideras una empresa, un área de sostenibilidad, RSE, compliance o cadena de suministro: 🧭 Sé parte del cambio. 💼 Incorpora los derechos humanos como base de tu estrategia. 🤝 Escucha a las comunidades. 📊 Repara cuando haya daños.
El momento de actuar es ahora.
📢 ¿Y tú qué piensas?
¿Tu organización ya está trabajando en este tema? ¿Has visto avances o resistencias?
Te invito a compartir tu experiencia en los comentarios. Construyamos juntos una economía con sentido humano.
La inteligencia artificial generativa está cada vez más presente en nuestras vidas, y es inevitable que esto tenga un impacto en nuestros derechos humanos. Pero ojo, no solo cómo usamos estas herramientas es importante, sino también cómo se diseñan y se crean.
La IA generativa también nos echa una mano en el trabajo, en la escuela y en la universidad. Nos ayuda a hacer las cosas más rápido y mejor.
El aprendizaje puede ser más personalizado, las tareas aburridas se pueden automatizar, e incluso los programadores son más eficientes con estas herramientas.
Los Chatbots con IA, por ejemplo, pueden hacer que sea más fácil entender y acceder a los servicios públicos, asegurándonos de que tengamos la información que necesitamos. Y lo mejor es que esta información está disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, ¡sin importar si hay alguien trabajando o no! Así, nuestro derecho a buscar información se fortalece directamente con la IA generativa.
Qué es la IA Generativa?
La IA generativa es un tipo de inteligencia artificial que puede crear contenido nuevo: texto, imágenes, sonidos o videos. Funciona a través de algoritmos de aprendizaje automático, especialmente modelos como los transformers, que procesan millones de datos para “aprender” a generar contenido:
ChatGPT y Gemini AI (texto)
DALL·E (imágenes)
Synthesia (videos con avatares generados por IA)
Midjourney (arte digital)
La IA generativa nos trae muchos Beneficios en cuanto a Derechos Humanos:
Libertad de expresión
Los modelos de lenguaje nos ayudan a escribir lo que pensamos de forma más clara. Los creadores de imágenes nos permiten acompañar nuestras ideas con imágenes impactantes.
Libertad para buscar y recibir información
Podemos pedirle a la IA que analice información y encuentre fallos o puntos débiles en lo que leemos en internet.
Autonomía
La IA generativa, como los chatbots, nos puede ayudar a tomar decisiones, mostrándonos diferentes puntos de vista.
Derecho a la educación
Crear videos, imágenes o audios a partir de un texto nos ayuda a aprender de forma más personalizada. El contenido adaptado a nosotros nos permite aprender a nuestro propio ritmo.
Acceso a derechos económicos, sociales y culturales
Los chatbots, disponibles todo el tiempo, nos pueden ayudar a acceder a derechos como la asistencia social o las prestaciones laborales, dándonos la información que necesitamos cuando la necesitamos.
La Cara Oscura
Caso Replica
Un ejemplo paradigmático de estos riesgos es el caso de Replika, una aplicación de Chatbot que ofrece a los usuarios la posibilidad de interactuar con una inteligencia artificial diseñada para emular la compañía humana. Esta plataforma facilita conversaciones sobre una amplia gama de temas, llegando incluso a fomentar lazos emocionales entre el usuario y la entidad virtual. No obstante, la naturaleza intrínseca de estas interacciones y la gestión de los datos personales por parte de la aplicación suscitaron una preocupación significativa en la Autoridad Italiana de Protección de Datos.
En febrero de 2023, dicha autoridad tomó la medida, no exenta de trascendencia, de suspender temporalmente la operatividad de Replika en territorio italiano. Esta decisión se fundamentó en serias inquietudes relativas a la ausencia de mecanismos eficaces para la verificación de la edad de los usuarios, lo que podría exponer a menores a interacciones inapropiadas. Asimismo, se señalaron las respuestas generadas por la IA como potencialmente inadecuadas para el nivel de desarrollo psicológico de los niños y el riesgo latente de manipulación, dada la intimidad emocional que algunos usuarios podrían desarrollar con la aplicación. una decisión sin precedentes, señalo una serie de preocupaciones críticas desde la perspectiva de los derechos humanos:
Derecho a la Privacidad y Protección de Datos: La recopilación y el procesamiento de información personal en el contexto de conversaciones íntimas generaron dudas sobre la transparencia y la base legal del tratamiento de estos datos, derechos fundamentales amparados por normativas como el GDPR.
Derecho a la Autonomía y la Dignidad: La naturaleza emocionalmente íntima de las interacciones con Replika levantó la preocupación sobre el potencial de manipulación, especialmente en usuarios vulnerables. La capacidad de la IA para influir en las decisiones o el bienestar emocional de una persona podría socavar su autonomía y dignidad.
Libertad de Pensamiento y Derecho a la Información: La dificultad para discernir entre una interacción humana genuina y una respuesta generada por IA puede afectar la capacidad de los usuarios para formar sus propias opiniones de manera informada y crítica, impactando su libertad de pensamiento y su derecho a recibir información veraz.
Este escenario pone de relieve el delicado equilibrio entre el potencial de la IA generativa para ofrecer formas novedosas de interacción y la imperiosa necesidad de salvaguardar los derechos de los usuarios más vulnerables. La autoridad italiana también hizo hincapié en la limitada transparencia en el tratamiento de los datos personales y la exigencia de una base jurídica clara para dicho procesamiento, en consonancia con las regulaciones europeas de protección de datos (GDPR).
En este contexto, me surge un abanico de preguntas y seguramente usted lector, especialmente abogados, les surgan muchas mas:
¿A qué instancias pueden recurrir los ciudadanos cuando consideran que sus derechos han sido vulnerados por sistemas de IA, chatbots u otras tecnologías similares? ¿Cómo se puede identificar y responsabilizar a los actores pertinentes, y qué mecanismos de acceso a la justicia están disponibles para los afectados?
El caso de Replika nos invita a reflexionar sobre cómo las interacciones aparentemente “humanas” generadas por la IA pueden difuminar la distinción entre la realidad y la simulación, generando riesgos de confusión y abriendo la puerta a la potencial manipulación. Esta situación nos conduce a considerar la necesidad de proteger la libertad de pensamiento y la capacidad individual para discernir la veracidad de la información, derechos esenciales dentro del marco de la libertad de expresión. Adicionalmente, la dependencia emocional que algunos usuarios podrían desarrollar hacia estas entidades virtuales plantea serios interrogantes sobre la autonomía personal y la dignidad humana.
Se torna evidente la responsabilidad ética y legal de las entidades que desarrollan herramientas de IA de llevar a cabo análisis exhaustivos del impacto potencial en los derechos humanos, prestando especial atención a los grupos en situación de vulnerabilidad, como los niños. Existe una necesidad apremiante de fomentar la implementación de regulaciones claras y adaptadas que aborden los desafíos específicos que plantea la IA generativa en ámbitos cruciales como la privacidad, la protección de datos y la prevención de la manipulación.
Reflexiones Finales
En los últimos años, se ha impulsado un debate significativo en torno a la posible CREACION DE NUEVOS DERECHOS que respondan a los desafíos de la era digital, como el derecho a la realidad o el derecho a no ser objeto de decisiones automatizadas sin intervención humana significativa.
Pese a que la inteligencia artificial generativa despliega oportunidades sin igual, sin paralelos y nunca antes vistas, su adopción generalizada exige una vigilancia constante su adopción generalizada exige una vigilancia constante y la implementación de medidas proactivas y reflexivas para salvaguardar los derechos fundamentales de todos los individuos en esta nueva y fascinante era tecnológica. La discusión abierta, la colaboración multidisciplinaria y la formulación de marcos éticos y legales robustos son esenciales para asegurar que el progreso tecnológico se alinee con los valores fundamentales de una sociedad justa y respetuosa de la dignidad humana.
Autor: Floraly Romeo Ceo Human Rights Bridges Org.
Nuevas Estructuras, Habilidades y el Desafío del Derecho Digital
La abogacía está experimentando una transformación sin precedentes. El auge de las tecnologías emergentes, la automatización y la inteligencia artificial no solo está cambiando la forma en que trabajamos, sino también redefiniendo qué significa ser abogado en el siglo XXI.
En este contexto nace una figura clave: El Abogado del Futuro. No es simplemente un profesional con conocimientos legales, sino un agente de cambio que entiende el lenguaje de la tecnología, gestiona herramientas digitales, y pone los derechos humanos y digitales en el centro de su ejercicio.
¿Cómo se ve una Firma de Abogados del futuro?
Las tradicionales firmas jerárquicas y conservadoras están dando paso a modelos más flexibles, digitales y colaborativos. En estos nuevos espacios
Se prioriza la interdisciplinariedad, con equipos compuestos por abogados, ingenieros, diseñadores de experiencia de usuario y especialistas en ciberseguridad.
Se utilizan herramientas de automatización de contratos, análisis predictivo, gestión de documentos y resolución de disputas en línea (ODR).
Las firmas apuestan por modelos híbridos o completamente remotos, con una visión global de los servicios legales.
Algunas adoptan estructuras tipo Legal Startups, centradas en resolver problemas legales específicos con soluciones escalables.
Habilidades del Abogado del Futuro
Más allá del conocimiento jurídico tradicional, se requieren nuevas competencias:
Alfabetización digital y dominio de herramientas Legaltech
Pensamiento crítico y ético en entornos digitales
Capacidad para gestionar riesgos tecnológicos y de privacidad
Dominio del diseño centrado en el usuario aplicado a servicios legales
Comunicación efectiva en formatos multimedia y digitales
Habilidad para analizar datos y tomar decisiones basadas en evidencia
El abogado del futuro no solo interpreta leyes, también crea soluciones.
El Derecho Digital: Un Nuevo Campo en Expansión
La proliferación de tecnologías plantea el reto urgente de proteger los Derechos Digitales, entendidos como la extensión de los derechos humanos al entorno virtual. Esto incluye:
Derecho a la Privacidad Digital y Protección de Datos
Derecho a no ser objeto de decisiones automatizadas sin intervención humana significativa
Derecho a la Libertad de Expresión y Pensamiento en línea
Derecho al acceso equitativo a la información y a la Alfabetización Digital
Derecho a la Identidad y Seguridad Digital
Estos derechos están en construcción. Y ahí es donde el abogado del futuro tiene un rol clave: interpretar, diseñar y defender nuevas garantías frente a los desafíos tecnológicos.
¿Qué riesgos afronta esta Nueva Era Legal?
Aunque la tecnología trae múltiples beneficios, también impone retos urgentes:
Sesgos algorítmicos en sistemas de justicia automatizados
Pérdida de empleos legales tradicionales por automatización
Riesgos de vigilancia masiva y abuso de datos personales
Creación de “ciudadanos invisibles digitales” por la falta de acceso o habilidades
Dificultades para identificar la autoría y responsabilidad legal de sistemas autónomos
La pregunta clave es:
¿Cómo garantizar que la innovación legal no vulnere la dignidad humana, sino que la fortalezca?
Reflexiones finales
Los Abogados del Futuro deben ser constructores de puentes entre lo legal, lo tecnológico y lo humano. Necesitamos más que juristas: Necesitamos Diseñadores de Justicia Digital, comprometidos con una sociedad equitativa, accesible y moderna. Y ese futuro, ya empezó.
Autor: Floraly Romeo Ceo Human Rights Bridges Org.
Innovación, Riesgos y Oportunidades en la Era Digital
¿Cómo están transformando las tecnologías legales el acceso a la justicia y qué desafíos éticos enfrentamos en este nuevo paradigma?
La tecnología está redefiniendo el ejercicio del derecho. Desde la automatización de contratos hasta la inteligencia artificial que redacta documentos legales, el ecosistema LegalTech ha experimentado un crecimiento exponencial. Sin embargo, esta transformación plantea interrogantes fundamentales: ¿quién se beneficia realmente de estas innovaciones? ¿Qué riesgos implica delegar funciones legales a algoritmos? Y, sobre todo, ¿Cómo garantizar que la tecnología sirva para ampliar —y no restringir— los Derechos Humanos?
🧠¿Qué es LegalTech?
LegalTech, o tecnología legal, se refiere al uso de herramientas digitales y tecnologías avanzadas para mejorar la prestación de servicios jurídicos. Desde la automatización de procesos hasta la inteligencia artificial aplicada al derecho, LegalTech permite a los abogados trabajar de manera más eficiente, reducir costos y ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades del siglo XXI.
El término LegalTech proviene de la unión de las palabras en inglés “legal” y “technology“. Inicialmente, se asociaba con empresas que proporcionaban herramientas tecnológicas a despachos de abogados para tareas de gestión como la facturación o la clasificación de documentos. Con el tiempo, su alcance se ha ampliado, abarcando soluciones que permiten la automatización de servicios jurídicos, ya sea en la documentación, los procedimientos o la interacción con los profesionales del derecho.
🔧 Aplicaciones de LegalTech
LegalTech abarca una amplia gama de aplicaciones, incluyendo:
Automatización de documentos legales: Generación de contratos, testamentos y otros documentos mediante plantillas inteligentes.
Gestión de casos y clientes: Plataformas que organizan y optimizan el seguimiento de procesos legales.
Resolución de disputas en línea (ODR): Mecanismos digitales para resolver conflictos sin necesidad de acudir a tribunales físicos.
Análisis predictivo: Uso de inteligencia artificial para prever resultados legales basados en datos históricos.
Asesoramiento legal online: Plataformas que brindan servicios de asesoramiento legal a través de abogados o chatbots especializados.
🌍 Impacto de LegalTech en la Justicia
LegalTech está revolucionando la forma en que se prestan y consumen servicios jurídicos, ofreciendo soluciones más accesibles y eficientes. Al automatizar tareas rutinarias, reducir costos y mejorar la transparencia, estas tecnologías están democratizando el acceso a la justicia y optimizando la gestión de casos legales.
Beneficios destacados:
Accesibilidad y eficiencia: Las plataformas digitales permiten a los ciudadanos acceder a servicios legales de manera más rápida y económica, especialmente en áreas remotas o desatendidas.
Transparencia y rendición de cuentas: Herramientas tecnológicas facilitan el seguimiento y auditoría de procesos legales, aumentando la confianza en el sistema judicial.
Reducción de costos: La automatización de procesos disminuye los gastos operativos, lo que puede traducirse en honorarios más bajos para los clientes.
Sin embargo, la adopción de LegalTech también plantea desafíos éticos y sociales que deben ser considerados:
Desafíos y consideraciones éticas:
Desigualdad en el acceso a la tecnología: No todos los ciudadanos tienen igual acceso a las herramientas digitales, lo que puede generar brechas en la prestación de servicios legales.
Sesgos en algoritmos: La inteligencia artificial utilizada en decisiones legales puede perpetuar o amplificar sesgos existentes si no se diseñan y supervisan adecuadamente.
Privacidad y seguridad de datos: El manejo de información sensible requiere medidas estrictas de ciberseguridad para proteger la confidencialidad de los clientes.
Deshumanización del servicio legal: La dependencia excesiva en tecnología puede reducir la interacción personal entre abogados y clientes, afectando la calidad del asesoramiento legal.
Falta de regulación clara: La rápida evolución de LegalTech supera en ocasiones la capacidad de los marcos legales existentes para regular su uso de manera efectiva.
✅ Oportunidades para los Derechos Humanos
Acceso a la justicia para poblaciones vulnerables: Las plataformas digitales permiten que personas en zonas remotas o con recursos limitados accedan a servicios legales, reduciendo barreras geográficas y económicas.
Transparencia y rendición de cuentas: Herramientas tecnológicas facilitan el seguimiento y auditoría de procesos legales, aumentando la confianza en el sistema judicial.
Empoderamiento ciudadano: La disponibilidad de información legal en línea y la posibilidad de realizar trámites digitales fortalecen la capacidad de los individuos para defender sus derechos.
⚠️ Desafíos Éticos y Sociales
1. Brecha digital: No todos los ciudadanos tienen igual acceso a las herramientas digitales, lo que puede generar desigualdades en la prestación de servicios legales.
2. Sesgos en algoritmos: La inteligencia artificial utilizada en decisiones legales puede perpetuar o amplificar sesgos existentes si no se diseñan y supervisan adecuadamente.
3. Privacidad y seguridad de datos: El manejo de información sensible requiere medidas estrictas de ciberseguridad para proteger la confidencialidad de los clientes.
4. Deshumanización del servicio legal: La dependencia excesiva en tecnología puede reducir la interacción personal entre abogados y clientes, afectando la calidad del asesoramiento legal.
5. Falta de regulación clara: La rápida evolución de LegalTech supera en ocasiones la capacidad de los marcos legales existentes para regular su uso de manera efectiva.
🧩 Conclusión: LegalTech y Derechos Humanos
La tecnología legal (LegalTech) representa una transformación significativa en la prestación de servicios jurídicos, ofreciendo oportunidades para mejorar el acceso a la justicia y la eficiencia en los procesos legales. Sin embargo, su implementación también plantea desafíos éticos y sociales que deben ser cuidadosamente considerados.
Por un lado, LegalTech puede democratizar el acceso a la justicia, reducir costos y aumentar la transparencia en el sistema legal. Por otro lado, existen preocupaciones sobre la privacidad de los datos, la equidad en los algoritmos y la posible deshumanización de los servicios legales.
Es esencial que la adopción de LegalTech se realice con una perspectiva centrada en los derechos humanos, asegurando que las tecnologías utilizadas sean transparentes, justas y accesibles para todos. Además, se deben establecer marcos regulatorios claros que guíen el desarrollo y uso de estas tecnologías, protegiendo los derechos fundamentales de los individuos.
En resumen, mientras LegalTech ofrece oportunidades para mejorar el sistema judicial, su implementación debe ser cuidadosamente gestionada para garantizar que no se comprometan los derechos humanos y se promueva una justicia equitativa y accesible para todos.
Autor: Floraly Romeo Ceo Human Rights Bridges Org.